domingo, 1 de marzo de 2009

Soledad


- ¿Qué quieres?
- No es lo YO quiero, es lo que NOSOTROS queremos
- ¿Y que es exactamente lo que queremos?
- No lo se, dímelo tu
- ¿Yo? ¿Por qué debo ser yo quien te responda?
- Porque sabes bien que necesitas hablar ahora, pero nadie te a querido escuchar. Desahógate, este es el momento perfecto.
- Conocemos bien la respuesta, no hay de que hablar
- ¿Estas seguro?
- ¡Que si!
- Entonces ve y habla con tus padres, ellos si que serán un buen apoyo
- ¡Espera! tu y yo sabemos perfectamente lo que pasa cada vez que hablamos con ellos
- ¿Entonces porque te niegas a hacer una reflexión general?
- Supongo que tienes razón… es este maldito sentimiento de querer irme a Santiago
- ¿Y tienes claro porque deseas irte?
- ¡Es obvio que si! Tu has visto los maltratos, las humillaciones, como me han descalificado ¡No aguanto mas!
- ¿Y has hecho algo al respecto?
- Pues… juntar dinero para poder irme
- Juntar dinero dices… solo hablas y hablas, pero sabes muy bien que no será tan fácil hacerlo
- ¿A que te refieres?
- Por favor, sabes a que me refiero. Intentas inútilmente juntar el dinero para irte de la ciudad, y ser allegado en cualquier casa de amigo o familiar que encuentres
- ¿Y eso que tiene de malo?
- ¿Qué, que tiene de malo? ¿Crees que es tan simple el solo irte? No pienses que cualquier persona te recibirá con los brazos abiertos. ¿O es que acaso no recuerdas tu viaje a La Serena?
- Se que fue un fracaso, pero fue mi culpa. Debí haber avisado antes.
- ¿Y aun así piensas irte sin avisar a nadie? Sabes que el tío Jaime solo te recibirá unos días antes de que llame a mis papas y te saquen la mierda cuando vayan a buscarte.
- Pero…
- Pero nada, sabes bien que es una mala opción. ¿O es que piensas llamar al tío Carlos? No creo que te sientas muy cómodo viviendo con el Benja
- Sabes que no… me carga dar lata a otra gente… ¡Lo último que quiero es que la gente me tenga lastima!
- ¡Entonces empieza por no tenerte lastima a ti mismo!
- Solo un año…
- ¿Qué?
- ¡Solo un año y podré irme de aquí! ¡Y no seguir soportando a esta panda de imbéciles que me amargan la vida!
- ¡Tu te has amargado la vida solo! ¿Qué paso con el tipo que siempre veía todo lo positivo de lo que le pasaba? ¿El que sin importar las ganas de llorar siempre le sacó una sonrisa a la gente?
- Se dio cuenta que era débil… que una sonrisa no podría arreglar a su familia…
- En cambio, preferiste volverte un cobarde que se esconde y no quiere dar cara a sus problemas… y el otro era débil…
- Ya vete… no quiero hablar
- Sabes que tengo razón… lo sabes bien…

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