viernes, 27 de febrero de 2009

Cambiemos la rutina 1: Vagabundos.

Salgamos un rato de la rutina. Idealicémonos y creémonos otra vida… Na’ muy complicado, mejor pongámonos en el lugar de otros. Un vagabundo tal vez, o un tipo que practica arte circense.

Quizás, muchos hayan visto por los semáforos cuando van en auto, a tipos vestidos de payaso haciendo malabares, pidiendo dinero. O a un vagabundo, sentado en la calle, con un cartel de mala muerte pidiendo una limosna. Todos dirían a primera vista “oh, que pena” “trabaja, idiota” o muchas de esas cosas. ¿Se han preguntado porque lo hace? ¿Lo que oculta su pasado? Inconscientes, juzgan sin conocer, son realidades, que no es, si no hasta cuando uno las ve, lo que realmente se siente vivir de eso.

En mi frustrado viaje a La Serena, recuerdo que estaba sin dinero. Me alcanzaba para una cerveza y una taza de café ¡chachi piruleta! Sin embargo, me vi en la necesidad, de tomar un papel, escribir algo estupido, tomar un vaso, y colocarme afuera de un Terminal de buses a juntar dinero. Que gratificante eran las sonrisas, cuando con mi compañero, les dimos una alegría a esa gente, que con un gesto de solidaridad, se acerco a nosotros y nos colaboró (aunque si no les hubiéramos contado chistes, no nos hubieran dado nada) Pero entonces, cuando contábamos el dinero, recordamos el rostro de aquellos que nos ayudaron. Les dimos una sonrisa en esa mañana de frío y nubes, mientras nosotros, un par de vagabundos, les contábamos un chiste.

A eso, conocimos a 2 mochileros, que estaban en nuestra misma situación. Tomamos unos sorbos de vino con ellos, y nos dieron el dato de un lugar barato para almorzar. Nos dirigimos a ese lugar, y en verdad era un buen plato de comida por muy poco dinero… que felicidad. No fue hasta que volví a Calama, que me di cuenta, que los vagabundos, de haber tenido una oportunidad para seguir adelante, la hubieran aprovechado. Sin embargo, el destino les jugó mal en su camino, y acabaron en la calle, pidiendo dinero, comiendo sobras… son realidades que uno nunca quiere ver.

No hay comentarios:

Publicar un comentario